Hoy, con este post, muere este blog. En realidad, certifico su defunción, ya que lleva bastante tiempo muerto. ¿ y porque lo mato? Pues porque ya n significa para mí lo que significaba cuando lo cree.
Este fue durante mucho tiempo “mi rinconcito”. Un lugar donde escribir sobre lo que me apeteciera, cuando me apeteciera. Donde hablar de mis hobbies y colgar Fotos del Día, contaros que canciones me gustaban o cualquier otra cosa. En definitiva, de expresarme con libertad. Hoy eso ya no es posible, por razones que no vienen al caso, así que simplemente lo dejo.
Quería haber escrito este post el pasado 24 de mayo, para rememorar tu muerte. Para mí era importante hacerlo ese día, pero no pudo ser. Como tantas otras cosas que no pueden ser en los últimos meses. Lo cierto es que el año empezó bien, pero se torció y de qué manera; llevo tres meses de autentico horror. Todo son problemas, todo sale mal, todo es una mierda. En el último mes he tenido más de un día de aquellos de dejarlo todo.
Pero entonces, me acuerdo de ti. Tu no tenias suerte, la vida no dejaba de abofetearte. Y sin embargo, seguías adelante. Una y otra vez caíste y te volviste a levantar. Desafiaste a tu propio destino, con orgullo, con chulería. Al final gano él y aun sabiéndote derrotado, diste la cara. Tu sabias que se acercaba tu final y jamás hablamos de ello. Me dejaste vivir en la felicidad de mi ignorancia, de un optimismo que tu sabias que era equivocado. Preferiste agradecer con una sonrisa mis ánimos y simplemente disfrutar de nuestros últimos encuentros como siempre, entre risas.
Yo no creo en Dios. Hace mucho que me convencí que eso de la religión no es para mí. Pero el pasado 24, mientras te recordaba, vi el ultimo capitulo de una serie de TV, una de las buenas. La escena final es una iglesia donde un grupo de amigos se reencuentran. Todos han muerto, unos antes, otros después, y se reúnen allí para darse un abrazo, decirse que se han echado de menos y entrar juntos en la luz blanca. Me pareció un buen final.
Así que espérame, porque dentro de muchos, muchos años, iré en tu busca y podremos pasar juntos por esa puerta. Mientras tanto no te preocupes, no nos olvidamos de ti. Quizás no lo escriba aquí o quizás sí, pero de una u otra forma, seguiremos en contacto.
Te echo de menos.









